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Boletín del Centro Nacional de Comunicación Social AC

Violencia contra periodistas, Voz de alarma: Denise Dresser

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Difusión Cencos México D.F. 11 de julio de 2008

Denise Dresser

Presentación en la Conferencia sobre Violencia contra Periodistas e Impunidad en México

Empecemos por sus nombres. Amado y Philip y José y Roberto y Leodegario y Brad y Francisco y Gregorio y Alfredo y Misael y Guevara y Guadalupe y Raúl y Jaime y tantos más. Nombres de periodistas asesinados. Nombres de editores desaparecidos. Nombres de reporteros amenazados. Señales inequívocas de un país que no puede proteger a quienes se dedican a decir la verdad y desenterrarla.

Síntomas de un gobierno rebasado ante un problema que le parece residual. Signos de la impunidad ignorada, la incompetencia institucionalizada, la violencia que parece normal cuando no debería serlo. Una lista que crece día tras día sin que alguien haga algo. Una lista de hombres y mujeres cuyo destino fatídico revela lo peor del sistema político y el andamiaje institucional.

México entre los 15 países del mundo más peligrosos para ser periodista. México comparable con Iraq, Rusia, Colombia, Bosnia, Ruanda, Sierra Leona, Somalia, Afganistán. Donde cargar con una grabadora o una cámara de televisión o una libreta puede ser una actividad de alto riesgo. Donde hacer preguntas incómodas puede acarrear consecuencias mortales.

Por ello, el Comité para la Protección de Periodistas manda un reclamo al gobierno de Felipe Calderón. Por ello, la Sociedad Interamericana de Prensa emite una Resolución en Cartagena sobre México. Porque México produce cada par de meses su propia versión de Anna Politovskaya, la periodista rusa asesinada por incómoda, preguntona, insistente. Y porque al igual que en Rusia, aquí no pasa nada. Algunos exigen justicia para los casos pendientes mientras la mayoría ni los recuerda ya. Uno más.