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20 mujeres asesinadas en 2006, 122 mujeres asesinadas del 2000 al 2005


Municipios donde han ocurrido los Feminicidios:

Cuernavaca, Jiutepec, Yautepec, Cuautla, Xochitepec Temixco, Jojutla, Zacatepec, Tlaltizapán, Jonacatepec, Jantetelco, Puente de Ixtla, Huitzilac, Ciudad Ayala, Emiliano Zapata, Miacatlán y Amacuzac.

¿Quienes eran ellas?

Flor Noemí Rodríguez Trujillo, de 26 años, fue encontrada sin vida el 14 de febrero del 2005. Su cuerpo yacía a la orilla de la autopista México-Cuernavaca. El informe oficial de la autopsia calificó su muerte de accidental, sin establecer la índole y las causas de las lesiones que presentaba su cuerpo. El 16 de diciembre la mamá de Flor Noemí identifico su cadáver. A pesar de que habían desaparecido algunos objetos personales que la joven portaba la última noche que fue vista con vida en compañía de su ex novio, y de las declaraciones de testigos que afirmaron de que él la había maltratado en ocasiones anteriores , las autoridades no llevaron un investigación exhaustiva. Sólo después de que su madre presionó para que se realizase una investigación más amplia se asignó el caso temporalmente a una unidad de homicidios, donde se concluyó que había varias pistas para ser investigadas, entre ellas el ex novio y un individuo no identificado que había sido visto junto al lugar donde se descubrió el cadáver. Sin embargo, las autoridades no entrevistaron a las personas señaladas ni a testigos potencialmente importantes, sino hasta cinco meses después fue llamado a declarar su ex pareja. Para entonces él había vendido su automóvil, lo que impido a las autoridades recabar pruebas periciales.

Después de todo ello, a la mamá de Flor Noemí se le dijo que no se podía hacer nada más y que no debía hablar con medios de comunicación ni con organismos de Derechos Humanos, porque perjudicaría la investigación oficial. Finalmente la investigación se archivó y las autoridades siguen considerando la muerte de Flor Noemí como accidental.

El 7 de septiembre del 2005, mientras Juana Mota Batalla, de 28 años, era golpeada por su esposo, uno de sus hijos corría a la casa de una vecina para pedir ayuda. Al llamar al número de emergencias de la policía le respondieron que eso se trataba de “un asunto de parejas” por lo que al lugar no llego ningún agente para investigar. Cuando la vecina fue a la casa de Juana, ni ella ni su esposo estaban allí. Sus hijos nunca volvieron a ver a su madre. El esposo afirmó que habían discutido y que ella había abandonado la casa después de confesarle de que se proponía a huir con otro hombre. Tras los hechos, la familia de Juana presentó una denuncia por su desaparición ante el Ministerio Público de Puente de Ixtla, donde se informó además, que el esposo ya había sido denunciado en el 2001 por agredirla, cuando la pareja vivía en Temixco. Pese a estos señalamientos, su pareja no fue interrogado. Además, las autoridades nunca tomaron medidas para averiguar el paradero de Juana.

El 12 de septiembre de ese mismo año, se encontró un cadáver femenino no identificado en una zona cercana. El 18 de septiembre se mostraron fotos de un cuerpo sin vida a la familia de Juana para que la identificaran. Se les dijo que como se tardaría más de un mes en realizar la autopsia completa al cuerpo, lo mejor sería enterrarla inmediatamente.

El caso fue remitido a la unidad del Ministerio Público encargado de los “asuntos pasionales”, en lugar de canalizarlo a la unidad que investiga los asesinatos. Según los informes recibidos, se indicó a la familia que debía presentar testigos; por lo que la vecina que solicitó auxilió para Juana cuando ésta era golpeada por su marido, acudió a declarar. El 26 de septiembre, el esposo y principal sospechosos de este crimen, fue arrestado e interrogado. Dos días después, el 28 de septiembre, familiares de la víctima visitaron el lugar donde localizaron el cuerpo sin vida de Juana, encontrando una manta, cabellos y un palo ensangrentado, elementos de prueba que la policía omitió recabar. Cuando la familia informó a las autoridades del hallazgo, se les informó que ya se había efectuado el levantamiento oficial del cuerpo, por lo que se podían deshacer de esas pruebas. Hasta el día de hoy, el esposo permanece bajo custodia y en espera del resultado del juicio por asesinato.

Cristhian Nataly Díaz Guzmán, quien contaba con 11 años de edad y asistía a la escuela primaria, fue secuestrada el 28 de julio del 2006. Al día siguiente y tras recibir mensajes telefónico pidiendo una cantidad de dinero a cambió de volver a ver con vida a su hija, la mamá de Cristhian Nataly acudió a la Policía Ministerial de la Zona Sur Poniente, para denunciar el secuestro de su hija y la extorsión a la que ella estaba siendo sometida. Ese mismo día, la menor fue encontrada sin vida en la habitación 130 del hotel Camelias, ubicado en San Antonio Chiverias, Municipio de Zacatepec. De acuerdo con testigos, Cristhian Nataly fue vista cuando ingreso al hotel en compañía de una mujer embarazada. A la habitación también se supo acudió un hombre. Tras la detención y la declaración ofrecida por una prima de la menor, principal responsable del secuestro, se supo que su novio le pidió que le ayudara a llevarse a Cristhian Nataly para sacarle dinero a su mamá y así poder saldar la deuda que tenía con ella y que ascendía a $22,000.00 (Veintidós mil pesos M/N).

Durante el proceso de investigación, se le dijo a la mamá de Cristhian Nataly que también había sido violada (vaginal y analmente), pero el probable responsable nunca fue cuestionado ni sancionado por ese delito, pese a que en el careo entre la pareja, ella señaló que él era el único que podía haberla violado.
Esto evidencia la falta de preparación de los peritos de la PGJ y del Ministerio Público, por lo que los resultados son deficientes.

El 29 de septiembre del 2008, se resolvió el juicio por el delito de secuestro y homicidio calificado en contra de su prima y el novio de ella, resolviéndose que ella era culpable por ambos cargos mientras que él fue sentenciado sólo por secuestro. A pesar de ello y tras una apelación ante el Tribunal Superior de Justicia del Estado de Morelos, en julio del 2009, el inculpado obtuvo su libertad absoluta. Este ominoso hecho nos muestra las deficiencias, corrupción e impunidad en la procuración y administración de justicia.

Ilse Iris Gutiérrez Flores, Mari Cruz Aragón Mendoza, Luz Fabiola Cevallos Castellanos, Gabriela Cevallos Castellanos, Irma Guadalupe Arizmendi Pineda, Laura Flores Chávez, Guadalupe Selene García, Julia Rebollar Gómez, Sdirenia Sánchez Homero, Oyuki Angélica Camacho Catalán, Petra Catalán Salgado, Ana Berta González Ortega, María Fátima Irazoque Abraham, Julissa J. Martínez Aviña, Ever Román Agüero, Basilia Alvarado González, Reyna Ramos Allende, Esmeralda García Pérez, Ignacia Anderes Palomares García, Susana Nayeli Rodríguez Barajas, son algunas de las mujeres asesinadas, victimas del feminicidio ocurrido en nuestra entidad y no cifras ni números a contabilizar.

cada niña o mujer asesinada había experimentado durante su vida múltiples formas de violencia, daños a su integridad, dignidad y desarrollo que atentaron contra su libertad. Los crímenes contra las niñas y mujeres se cometen en sociedades o en círculos sociales cuyas características patriarcales y la violación de los derechos humanos se concentran y se agudizan de manera crítica.
En su mayoría se articulan con otras condiciones sociales y económicas de extrema marginación y exclusión social, jurídica y política. Son el producto de una organización social basada en la dominación de hombres sobre mujeres, caracterizada por formas agudas de opresión de las mujeres con sus constantes mecanismos de desvalorización, exclusión, discriminación y explotación a las que son sometidas las mujeres por el solo hecho de serlo.

Los asesinatos abarcan a niñas y mujeres de diferentes edades, condiciones socioeconómicas y educativas. La mayor parte de ellas no pertenecían a círculos sociales delictivos y fueron cometidos por conocidos y desconocidos.
En la mayor parte de las entidades federativas en que hay focos rojos de asesinatos de niñas y mujeres es muy alto el de hombres, en ese sentido, es alarmante la situación de inseguridad prevaleciente y la violencia está en todas partes. Se suceden hechos violentos por doquier que alcanzan a personas ajenas a la violencia.

La base de los crímenes contra las mujeres radica en estas condiciones de vida, en las que el género opresivo sobre determina tanto a las mujeres, como a los hombres. De ella dan cuenta los medios masivos de comunicación y son denunciados por organizaciones civiles con indignación y con impotencia por los familiares.

¿Qué es la violencia feminicida?

Feminicidio es una ínfima parte visible de la violencia contra niñas y mujeres, sucede como culminación de una situación caracterizada por la violación reiterada y sistemática de los derechos humanos de las mujeres.
Su común denominador es el género: niñas y mujeres son violentadas con crueldad por el único hecho de ser mujeres y solo en algunos casos son asesinadas como culminación de dicha violencia pública o privada.

De acuerdo con Diane Russell y Jill Radford, los crímenes se dan en todo el mundo y son el resultado de la violencia misógina llevada al extremo y, por ende, son una muestra más visible de múltiples formas previas de hostigamiento, maltrato, daño, repudio, acoso y abandono.

La explicación del feminicidio se encuentra en el dominio de género, caracterizado tanto por la supremacía masculina como por la opresión, discriminación, explotación y, sobre todo, exclusión social de niñas y mujeres. Todo ello legitimado por una percepción social desvalorizada, hostil y degradante de las mujeres. La arbitrariedad e inequidad social se potencian con la impunidad social y judicial en torno a los delitos contra las mujeres.

La violencia está presente en formas diversas a lo largo de la vida de las mujeres antes del homicidio. Después de perpetrado éste, continúa como violencia institucional a través de la impunidad que caracteriza casos particulares. En el país ha habido períodos feminicidas ligados a territorios específicos que solo la impunidad favorece las condiciones que permiten los crímenes contra las mujeres.

En el caso de las mujeres, además de estar en dichas condiciones y de que las alcancen hechos violentos, la situación se agrava con la violencia intrafamiliar, machista y misógina, en particular la violencia conyugal presente en todas las formas de emparejamiento (desde el noviazgo y el matrimonio, hasta el concubinato y las uniones libres), la prostitución forzada, la producción y el consumo de pornografía. Estas formas de violencia se dan en el marco de un alto rango de exclusión, marginación, explotación y extrema pobreza de las mujeres, base de índices elevados de morbilidad y mortalidad femenina como la materna e infantil debidas al crecimiento precario, la desnutrición, los padecimientos y las enfermedades no atendidas.

La violencia institucional comprende las acciones, prácticas u omisiones de las y los servidores públicos del Estado y Municipios que dilaten, obstaculicen o impidan que las mujeres accedan a los medios o mecanismos para el goce y ejercicio pleno de sus derechos fundamentales o políticas públicas destinadas a prevenir, atender, investigar, sancionar y erradicar los diferentes tipos de violencia contra las mujeres, o aquellas necesarias para su desarrollo de conformidad a lo dispuesto en la CEDAW (Art. 14. Cap. III. Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para el Estado de Morelos, 2007). En este sentido, los servidores públicos que presten su servicios para el Estado (en cualquiera de sus áreas) y los Municipios, deberán abstenerse de cualquier práctica discriminatoria o tolerancia de la violencia contra las mujeres, en el ejercicio de su cargo o comisión, pudiendo incurrir en los supuestos que señala la Ley Estatal de Responsabilidades de los Servidores Públicos, independientemente de los procedimientos de queja o reclamación que se les pudiera instaurar con motivo de dicha discriminación por la autoridad competente (Art. 15. Cap. III. Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para el Estado de Morelos, 2007).

Este es el marco de la cotidianidad de las mujeres en México. Cuando se concentran o aumentan las formas de opresión y violencia las mujeres quedan en vulnerabilidad y en riesgo de ser asesinadas.

Las otras victimas

Las consecuencias del feminicidio son múltiples y además de privar de la vida a la víctima, deja secuelas graves en su entorno familiar y en el tejido social. Las mujeres son doblemente victimizadas: son las madres, las hermanas, las hijas, quienes sufren la pérdida de sus seres queridos y el trauma psicológico y el daño moral que significa el trato que autoridades y algunos medios de comunicación amarillistas dan a los cuerpos de las víctimas, exhibiéndolos y denigrando su dignidad. Las consecuencias sociales son igualmente dañinas, porque van elevando el umbral de violencia permitido y tolerado en el cuerpo ideológico de la sociedad, permitiendo y aceptando el proceso de degradación y crisis de las relaciones en el ámbito social, familiar, cultural.

Recomendaciones

La Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos, que trabajó en esta labor, se suma a las siguientes recomendaciones a los diferentes niveles de gobierno:

En el ámbito Estatal.

• Revisar la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para el Estado de Morelos, con el objetivo de implementar su aplicación.

• Que se publique el Reglamento de la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para el Estado de Morelos, para su efectiva aplicación desde la Secretaria de Gobierno, la Secretaría de Finanzas y Planeación, Secretaria de Educación, Secretaría de Salud, Secretaría de Seguridad Pública, Procuraduría General de Justicia, del Instituto de la Mujer, del Sistema de Desarrollo Integral para la Familia, de los Municipios y del Instituto de Desarrollo y Fortalecimiento Municipal.

• Fortalecer la Fiscalía Especial para atender los Homicidios en contra de las Mujeres, con los recursos presupuéstales, materiales y humanos necesarios, para conjugar esfuerzos periciales, ministeriales, etc.

• Investigar eficazmente las denuncias presentadas por lesiones.

• Atender a las mujeres de cada grupo de edad en su especificidad.

• Investigar y atender de manera especial los fallecimientos de las mujeres por accidentes o suicidios.

• En cuanto a los suicidios es importante que las autoridades tomen en cuenta los resultados de la ENVIM (2003) realizada en el ámbito nacional donde se establece que la violencia contra las mujeres es una de las causas principales de suicidios entre las adolescentes.

• Establecer un sistema de búsqueda inmediata que actúe con prontitud es todos los casos de denuncia de desaparición de niñas, adolescentes y mujeres adultas, para prevenir un probable asesinato.

• Proporcionar a las mujeres victimas de violencia atención y asesoría jurídica profesional, eficaz y expedita.

• Proporcionar a las mujeres víctimas de violencia información objetiva que les permita reconocer su situación.

• Brindar a las mujeres víctimas de violencia la información integral sobre las instituciones públicas o privadas encargadas de su atención.

• Crear Refugios para las mujeres víctimas de violencia, así como para sus hijas e hijos; la información sobre su ubicación será secreta y en ellos contarán con apoyo psicológico y legal especializados y gratuitos.

• Promover la cultura de respeto a los Derechos Humanos de las mujeres y garantizar la seguridad de quienes denuncian.

• Promover la formación y especialización con perspectiva de género del Procurador o Procuradora en turno, de la o el Subprocurador, de las corporaciones policíacas y, de las y los funcionarios públicos.

• Vigilar que los medios de comunicación favorezcan la erradicación de todos los tipos de violencia y se fortalezca la dignidad de las mujeres.

En el ámbito Federal

v Es imperativo que todas las políticas gubernamentales estén dirigidas a eliminar la desigualdad y la inequidad de género entre mujeres y hombres creando las condiciones necesarias para una convivencia igualitaria y equitativa. Todas las políticas públicas deben basarse en la construcción de la ciudadanía plena de las niñas y las mujeres, lo cual significa garantizar los derechos humanos de las mujeres desde todas las instituciones del Estado.

v Diseñar y ejecutar políticas directas para la erradicación de la violencia contra las mujeres. Para ello es necesario que se revisen los contenidos, los alcances y la orientación de los programas de prevención y atención de la violencia actualmente existentes. Se deberán revisar y unificar criterios conceptuales sobre la violencia de género contra las mujeres a la luz de los resultados de la presente Investigación y considerar los existentes en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.

v Coordinar e integrar junto con las entidades federativas un Sistema Nacional, cuyo objeto sea la coordinación de los esfuerzos, los instrumentos, las políticas, los servicios y las acciones interinstitucionales para la prevención, atención, sanción y erradicación de la violencia contra las mujeres.

v Diseñar y ejecutar un Programa Integral para prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres que tenga como uno de sus objetivos prioritarios, la transformación de los modelos socioculturales de conducta de mujeres y hombres, incluyendo la formulación de programas y acciones de educación formal, informal y no formal, en todos los niveles educativos y de instrucción, con la finalidad de prevenir, atender y erradicar las conductas estereotipadas que permiten, fomentan y toleran la violencia contra las mujeres.

v Elaborar cada año el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación con perspectiva de género.

v Realizar un Diagnóstico Nacional y otros estudios complementarios de manera periódica con perspectiva de género sobre todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas, en todos los ámbitos, que proporcione información objetiva para la elaboración de políticas gubernamentales en materia de prevención, atención, sanción y erradicación de la violencia contra las mujeres

v Vigilar que los medios de comunicación favorezcan la erradicación de todos los tipos de violencia y se fortalezca la dignidad de las mujeres.

v Capacitar al personal de las diferentes instancias policiales para atender los casos de violencia contra las mujeres.

v Integrar el Banco Nacional de Datos e Información sobre Casos de Violencia contra las Mujeres.

v Proporcionar acciones formativas a todo el personal de los centros educativos, en materia de derechos humanos de las niñas y las mujeres y políticas de prevención, atención, sanción y erradicación de la violencia contra las mujeres.

v Apoyar a las autoridades encargadas de efectuar investigaciones en materia de violencia contra las mujeres, proporcionando la siguiente información:

• La relativa al número de víctimas que se atiendan en los centros y servicios hospitalarios;

• La referente a las situaciones de violencia que sufren las mujeres; El tipo de violencia por la cual se atendió a la víctima;

• Fortalecer la Fiscalía Especial para la Atención de los Delitos Relacionados con Actos de Violencia contra las Mujeres en el País, transformándola en una Fiscalía Especializada, con labores de investigación y consignación, que participe como una instancia de coordinación nacional, en la prevención y erradicación de todas las formas de violencia contra de las mujeres que tengan connotación delictiva, para lo cual conjugará esfuerzos ministeriales, periciales, policiales y de política criminal, entre la Federación y las entidades federativas .
• Sistematizar la información sobre los delitos violentos contra mujeres en una base única.

• Incorporar en todos los procesos de capacitación y actualización del personal encargado de la impartición de justicia, la perspectiva de género y la formación en instrumentos internacionales de derechos humanos, a fin de dotarles de instrumentos que les permitan juzgar con base en dichos conocimientos.

• Instrumentar y articular sus políticas públicas desde la perspectiva de género, en coordinación con el gobierno federal, para prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres.

• Investigar y atender de manera especial los fallecimientos de las mujeres por accidentes y los suicidios. Con relación a los accidentes, es conveniente analizar los ocurridos en el espacio laboral y en las áreas escolares, así como las muertes ocurridas en el hogar. Ello por dos razones: porque acorde con los datos con los que contamos, son una de las principales causas de fallecimiento de las mujeres. En segundo lugar porque, ante la descalificación social o institucional muchas de las niñas y mujeres que ingresan a los servicios médicos víctimas de violencia reportan los daños físicos observables como caídas o accidentes en la casa, ya sea por miedo o por vergüenza.

• Crear Refugios para las víctimas y sus hijas e hijos; la información sobre su ubicación será secreta y en ellos contarán con apoyo psicológico y legal especializados y gratuitos.

• Impulsar programas reeducativos integrales de los agresores.

Por lo anteriormente expuesto, solicitamos que este documento sea dado ha conocer al pleno del recinto legislativo para su lectura, discusión y pronta respuesta.

Sin más por el momento, reciban un cordial saludo.

Atentamente:

Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos A. C.

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Juliana García Quintanilla
Coordinadora General

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Paloma Estrada Muñoz
Área de Mujeres y Asuntos Indígenas

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José Martínez Cruz
Coordinador de Comunicación

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Marco Aurelio Palma Apodaca
Coordinador del área jurídico-laboral

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Roberto Mendoza Delgado
Coordinador del área jurídico-penal

Información difundida por el Área de Comunicación y Visibilidad de Cencos