Difusión Cencos México D.F., 14 de julio de 2008
Boletín de prensa SC/07/08
Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez
Con relación a las recomendaciones emitidas por la CNDH en los casos de violaciones a derechos humanos cometidas por elementos del Ejército Mexicano
Las 8 recomendaciones emitidas el día de hoy por la CNDH en atención a las graves violaciones a derechos humanos cometidas por elementos del Ejército Mexicano, confirman que la presencia de castrenses en tareas de seguridad pública, y en la prevención e investigación del delito, constituye un riesgo para los ciudadanos y una amenaza para la vigencia de los derechos humanos en nuestro país.
Dichas recomendaciones ponen de relieve la necesidad de rediseñar las estrategias de combate a la delincuencia organizada y de establecer controles civiles efectivos que llamen al Ejército a rendir cuentas.
No obstante, resulta lamentable que una vez más la CNDH omita condenar firmemente, con base en los estándares internacionales de protección a los derechos humanos aplicables, la extensión del fuero militar a los casos en donde elementos castrenses perpetran delitos graves contra civiles. De nueva cuenta, el Ombudsman nacional evita un pronunciamiento contundente sobre esa importante cuestión.
A este respecto, es preciso insistir en que la extensión del fuero militar a estos casos propicia la repetición de los mismos pues la justicia castrense se ha caracterizado por mantenerlos en la impunidad y la opacidad. La falta de idoneidad de la justicia militar para investigar y sancionar estos hechos ha sido señalada, reiteradamente, por instancias internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
En este sentido, es preocupante que se pretenda explicar los abusos de los militares aludiendo a la falta de capacitación en materia de derechos humanos de los elementos castrenses. Con ello, se pierde de vista la causa estructural de los abusos militares, misma que estriba en emplear a las Fuerzas Armadas para un fin ajeno a su diseño institucional, a su historia y a la naturaleza misma de la disciplina castrense. Asimismo, tales aseveraciones minimizan la relevancia de la impunidad, perpetuada por la extensión del fuero castrense, como factor que incide en la repetición de los hechos y la comisión de nuevas violaciones a los derechos humanos por parte del Ejército.
Para el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, las recomendaciones emitidas por la CNDH evidencian el deterioro que en materia de derechos humanos vive el país; mismo que hemos constatado en nuestro trabajo cotidiano. El Presidente de la República, en su carácter de jefe máximo de las fuerzas armadas, tiene una responsabilidad ineludible de cara a las reiteradas violaciones a derechos humanos que cometen sus elementos. La CNDH, por su parte, debe ejercer con oportunidad y creatividad sus facultades legales para que sus recomendaciones sean cumplidas y, sobre todo, para que estos hechos no se repitan.
La emisión de informes especiales, la consistencia en los pronunciamientos públicos, así como la proactividad en la elaboración de reformas al marco legal vigente y en el rediseño de las políticas públicas, deben ser la consecuencia inmediata de los graves hechos que el ombudsman nacional ha constatado en el ejercicio de su mandato legal; dada la gravedad de la situación, el sólo seguimiento a las recomendaciones será insuficiente.
Información difundida por el Área de Comunicación y Visibilidad de Cencos






